CIUDAD GUZMÁN, JALISCO, (BI).- Autoridades Municipales recordaron el 93 aniversario de nacimiento de la poeta María Cristina Pérez Vizcaíno, nacida en Ciudad Guzmán el 29 de octubre de 1916 y quien en 1950, obtuvo el segundo sitio de los Juegos Florales de Zapotlán.
La ceremonia fue presidida por Francisco Javier Farias Montalván, director de Desarrollo Humano en representación del alcalde Dagoberto Moreno Leal; el regidor Roberto Mendoza Cárdenas; el maestro escultor Ramón Villalobos Castillo “Tijelino”; Orso Arreola, director de la Casa Taller Literario Juan José Arreola y Felicitas Zamorano González, jefa de Cultura Municipal.
El director de Desarrollo Humano señaló que la poeta zapotlense “realmente manifiesta toda esa semilla que tiene este valle y que florece a través de los poemas que escribió María Cristina Pérez Vizcaíno”, en una época difícil para la humanidad por la Guerra Civil Española y los conflictos bélicos entre las naciones.
“En la etapa que ella vivió, que fue muy tumultuosa en la historia de la humanidad, plasma y da un bálsamo al espíritu a través de sus poemas, que al igual que la música se manifiestan como un idioma universal.”
Posteriormente las autoridades depositaron un arreglo floral en la pilastra en honor de la poeta en el Columnario de Zapotlenses Ilustres.
María Cristina Pérez Vizcaíno nació en Ciudad Guzmán el 29 de octubre de 1916, su padre fue un emigrado español quien administraba la Hacienda de El Rincón, y su madre fue una criolla perteneciente a la sociedad porfirista de terratenientes.
Sus estudios primarios los realizó en el Colegio de monjas francesas, actualmente, la escuela María Mercedes Madrigal. En 1932, se embarcó a España en compañía de sus cuatro hermanos. Ya en Barcelona, en el Colegio del Sagrado Corazón estudió música y filosofía; sin embargo, al estallar la Guerra Civil en 1936 abandonó sus estudios y un año más tarde regresa a México para establecerse en la capital en donde recibe clases de piano y retoma la filosofía.
En 1950, con el poema “A Zapotlán” María Cristina ganó el segundo lugar de los Juegos Florales, que en ese año fueron conquistados por Juan José Arreola. De acuerdo con Vicente Preciado Zacarías, profesor emérito de la Universidad de Guadalajara, el poema que resume su exilio de Zapotlán es “EL último recodo”.
Su producción poética está contenida en “Atabal” de 1948 y “El Asalto” de 1952, con el que dos años más tarde gana el Premio Jalisco. En 1960, de nuevo en la Ciudad de México, publicó “La tercera cara de Israel” bajo el pseudónimo de Erick Berger. “Es un libro apasionante que se adelantó a su época; resulta un ensayo notable por su carácter profético”, comentó el maestro Preciado Zacarías, en un Antología Poética de la escritora.
Su último libro “Suite israelí, Suite flamenca”, retoma la línea poética con una madurez ganada. Su salud es afectada por un mal cardiaco que se agudiza, un colapso aórtico le causa la muerte el 27 de abril de 1987.
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