Por éste medio, se felicita al más de un millón de personas que fueron funcionarios de casilla y, los observadores electorales, también la expresamos a todos aquellos representantes de los partidos políticos, que con su trabajo, inteligencia, esfuerzo, dedicación, defensa y conocimientos, resolvieron los incidentes con legalidad, respeto y madurez política, fueron testigos y por consiguiente avalaron los trabajos en las casillas, la legalidad de la votación, el respeto y aplicación a las Leyes electorales y, lo más importante, COMPROBARON que los votos contaron y se respetaron, todo ello con la legalidad, imparcialidad, certeza y objetividad que dentro de un marco de profesionalismo, sin violencia alguna, esperaba el pueblo de México, que en las urnas EXIGIO UN VERDADERO CAMBIO de conductas y procedimientos. Pero, así como los felicitamos por su esfuerzo y dedicación, también expresamos nuestro más sentido pésame, porque los hechos, demuestran que la supuesta confianza que les depositaron, no era cierta, que nada más los utilizaron con fines partidistas, porque algunos de los candidatos que perdieron, se olvidan que ustedes son gente de su confianza, por eso los invitaron como representantes, les dieron capacitación para su desempeño, las estrategias a seguir para que se aplicara la Ley en caso de haber irregularidades, finalmente los acreditaron y por consiguiente estaban autorizados para avalar, intervenir o protestar los trabajos que veían, atestiguaran o, lo que oían, en consecuencia firmaron de conformidad o bajo protesta los resultados. Un partido político se atribuye la frase que dice: “CUANDO GANO HAY DEMOCRACIA, PERO CUANDO PIERDO HAY FRAUDE”, en estas circunstancias, otro la hace suya, sus candidatos, PROTESTAN E IMPUGNAN la limpieza de las elecciones, se olvidan del trabajo de sus representantes, AVALANDO el respeto de la Ley, firmando de conformidad todos los trabajos que se desarrollaron porque ahí estuvieron y les constan los resultados obtenidos en la casilla. No reconocen primero la voluntad del pueblo que a través del voto, pidió y, exige un cambio de procedimientos, eligió la alternancia en el poder y luego, con las impugnaciones, los perdedores convocan a la prensa, hacen declaraciones para engañar a la ciudadanía, señalando miles de irregularidades, que desde su propia óptica e imaginación ocurrieron, tratarán de obtener el triunfo anulando votación en las casillas, denostando los trabajos y el esfuerzo de funcionarios, observadores, representantes y lo más importante TRATANDO DE CALLAR LA VOZ DEL PUEBLO PLASMADA EN EL VOTO, señalamientos que el TRIFE, garante de la legalidad resolverá de improcedentes.
Los perdedores también se olvidan que la ciudadanía no los respaldo, simple y sencillamente porque no creen en el candidato o porque en la planilla había gente que está plenamente identificada por sus hechos como negativa, se olvidaron que en estos tiempos, el ciudadano vota por las personas, no por los colores, porque en éstos lugares públicamente, nos conocemos, sabemos cómo somos, actuamos y en qué trabajamos en todos los aspectos, no pueden engañarnos con una cara de sonrisa; las campañas son para conocer sus propuestas políticas para analizarlas y saber si nos benefician o nos perjudican.
Muchos candidatos pensaron que iban a ganar porque en las comidas acudía mucha gente, llenaban salones, se olvidaron que existe mucha necesidad económica, que los sueldos no les alcanzan para satisfacer sus necesidades, que los que acudían iban por eso, A COMER, NO A VOTAR, olvidaron también que el que recibía dinero, despensa, boletos de rifas, lo hacía para darle de comer a sus hijos, no era un compromiso del voto por ellos; gastaron, qué bueno, pero así no se gana, se gana con trabajo, imagen y antecedentes de honestidad y honradez de todos los de la planilla.
Estos antecedentes debe considerarse por los que representaron a los partidos, en el futuro deben auto valorarse, señalar reglas, saber si son dignos de su confianza; mientras los candidatos deben tomar en cuenta su trabajo, no dudar del amor a la camiseta que tienen puesta. En fin eso es política. JOGULA corresponsal.
|