GUADALAJARA, JALISCO (BI).- La violencia intrafamiliar es mayormente generada por los varones, en especial aquella dirigida a sus parejas, sin embargo como lo advierte el psicólogo Martín Rolón Díaz, del Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI), son pocos los hombres violentos que lo aceptan y que piden ayuda.
“Existe una resistencia por parte de los hombres a entregarse a un trabajo individual o de grupo para reconocer y modificar sus conductas violentas. La mayoría, para empezar, alude a su falta de tiempo y disponibilidad, por razones de trabajo”, explicó.
Ante este fenómeno, el equipo interdisciplinario del CEPAVI, a través de Rolón Díaz, decidió atender directamente esta problemática por medio de un grupo terapéutico dirigido a varones, en un espacio y horario adecuados a sus necesidades y condiciones.
El trabajo de este grupo está centrado en la percepción de los propios varones sobre cómo han ejercido la violencia, las historias de dolor que hay de fondo y el análisis de las actitudes y creencias que forman la experiencia aprendida de ser hombre.
Esta experiencia sirve a CEPAVI para buscar el diseño de los modelos metodológicos de intervención que habrán de definir mejores protocolos de atención institucional para el Estado de Jalisco.
“Partimos de que la violencia es aprendida. Ninguno de los hombres que vienen nacieron siendo violentos, sino que desarrollaron estas prácticas a lo largo de su vida, en la familia, con los amigos, en la escuela, en los centros de trabajo”, describió el terapeuta.
La mayoría de los asistentes son derivados por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco, como resultado de un reporte o denuncia de violencia intrafamiliar. De ellos, son pocos los que aceptan –al principio- que cometieron algún delito; sin embargo, al paso de tres sesiones sus posiciones cambian y toman conciencia de que pueden modificar su vida y sus relaciones con ellos mismos y sus familias.
A través de sesiones semanales, que van de seis meses a un año, participan en diferentes dinámicas, ejercicios y actividades que los ayudan a afrontar sus problemáticas como lo son: Procesos de divorcio o dificultades para establecer una relación con sus hijos y/o su pareja.
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