Ramiro Arredondo-Hernández E-mail plumadesalva@yahoo.com Puerto Vallarta Jalisco Al calor del Año de Hidalgo hay quién da por decir lo mismo una cosa que otra, valiéndole puro sorbete lo que piensen los demás. Así el único Javi Potter dice que no puede tapar los miles de baches de Bacharta argumentando que ya se le agotó el billete, mientras que por la trastienda derrocha –sin licitación– y a un costo de contado de alrededor de 4millones, en catorce nuevas camionetas que al igual que las anteriores, mal podrían desvanecerse en el aire entre olores a cuerno quemado. Sin duda Javi Potter superó a la célebre Chimoltrufia, cuando alegara carecer de centavos para darle una manita de gato a Bacharta. Ah, pero contradiciéndose dilapidaría una fortuna que brotando de la nada pagaría con su respectivo descuento por mayoreo, una lujosa flotilla de la marca Toyota De manera coincidente, este fin de semana me reuní con ciertos psicólogos que publicarán un libro controversial, relacionado con la bipolaridad de algunos personajes públicos. Políticos pues, que lo mismo dan por actuar miserables que por derrochar dinero. Aunque la intención es que les ayude a hacer algunas mejoras a la redacción, estos especialistas me darían oportunidad de comprobar las sicopatías relacionadas con este trienio tan notable por sus escándalos, ya por una cosa u otra. No me será difícil pues localizar un síntoma bipolar cuando el aún alcalde Javi Potter negara tener algunos humildes centavos para reparar tanto bache, pero dispusiera –gustoso y desde lo oscurito– de alrededor de 4millones para dedicarlos a su extraña manía derrochadora. Al margen de esta publicación, lo bueno es que a Javi Potter sólo le quedan tres meses para atormentar a los bachartenses. Bueno y no tan bueno, cuando ya hay analistas pronosticando que la tortura empeorará en el siguiente trienio de Chavita Reséndiz. Por lo pronto, se ignora cómo hará el alcalde electo para desenredar la maraña que le hereda este ocurrente Javi Potter tan ocupado en endeudar al ayuntamiento y en echarse porras dizque, por haber hecho la mayor obra histórica de Bacharta. Pero si olvidáramos un momento que la actual administración se distinguiera por atascarse entre pantanales de corrupción, las obras de Javi Potter podrían apreciarse más allá del blanco y negro de esos críticos y antagonistas que niegan a toda esa obra en proceso, que tiene destripadas varias colonias y delegaciones. Esto nos permitiría localizar qué contratistas han resultado beneficiados con la generosidad manirrota de Javi Potter, así como ciertas empresas que les alquilan maquinarias. Por tal, los enemigos de Javi Potter acertarían dándose una vueltecita por las distintas demarcaciones. Allá serían testigos de los muchos tramos destrozados de calles que esperan pavimentaciones desde hace muchos meses. Este escenario del desmadre lo mismo se mira en Ixtapa que en El Pitillal, mas no así en poblados que no se merecen más, que el desprecio y la ojeriza de un arrogante Javi Potter, que sabe cómo y cuándo vengarse de quienes no le rindieran honores ni sumisiones. Lugares, que dieran la apariencia de estar padeciendo los resentimientos de un alcalde que no sabe perdonar agravios. Esto, al menos en teoría cuando la realidad detrás de la falta de obras más pareciera obedecer a que, para Las Palmas y El Colorado, quizás no se hayan localizado contratistas “de confianza” para beneficiarse con las obras discrecionales de Potter. Y es que así funciona en realidad la ecuación cuando los millones pasan de una bolsa a otra, siempre del mismo pantalón. Por tanto, lo mismo da que se haga o se deje de hacer “obra histórica” en Bacharta cuando quedan por esclarecerse los vínculos existentes entre esas constructoras y el impredecible Javi Potter, así como con ese alcalde electo Chavita Reséndiz navegándosela de muertito. No se trata pues tan sólo de las declaraciones huecas de un alcalde refiriéndose a su “obra histórica” sino en transparentar quiénes y cómo han venido repartiéndose la tajada del león, durante este trienio y sin duda lo harán también en el siguiente de Chavita Reséndiz. Sobre este particular, los detalles no tardarán mucho en emerger a la luz porque en estos tiempos informáticos resulta imposible y ocioso pretender guardar esqueletos en el closet. De la nada, brotarán los nexos entre el ayuntamiento y esos contratistas “de confianza”. No de en balde, debido a lo delicado de una circunstancia, ésta obliga a Potter a quedar en el papel de Chimoltrufia; sí, aquella cómica que como decía una cosa decía la otra. Todo porque no dispone del tiempo cómodo ni suficiente para apergollarse más millones, con el pretexto de las obras. Una circunstancia ciertamente difícil, cuando al dinero le afectan las mismas reglas que a la física y las matemáticas. Baste recordar que así como no existe una generación espontánea de riqueza, los millones no pueden esfumarse de manera inexplicable cuando lo único que sucede es que sólo cambian de bolsa, pero del mismo pantalón. Lo bueno del caso para los analistas, es que el tiempo siempre estará de su lado. Y sólo será cuestión de un rato, para desentrañar los secretos de Javi Potter.
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