Ramiro Arredondo-Hernández E-mail plumadesalva@yahoo.com Puerto Vallarta Jalisco No recuerdo quién dijo que, no había nada nuevo bajo el sol. Y si nos basáramos en este principio, no debería sorprendernos el que las circunstancias se repitan, ante la incapacidad humana para superar errores. Tampoco me acuerdo qué pensador señalara que, el hombre era el único animal capaz de tropezar dos veces en el mismo obstáculo. Lo que sí tengo presente, fue aquél día en que la maestra Chávez San Juan expresara que, quienes no aprendían de los errores de la historia estaban condenados a repetirla, de manera irremediable. Pero habríamos de preguntarnos cuáles serían las variables que obligarían a bastantes políticos a darse de bruces con la repetición de una decisión errónea. Para lo cual, primero debería localizarse la coyuntura dentro de un contexto jerarquico, donde los valores morales tienen que encararse con la tentación del dinero y el provecho egoísta, ante una iniciativa que vendría afectando al resto de la sociedad. Por consecuencia muchas de las decisiones políticas asumidas por ciertos gobernantes, lejos de estar fundamentadas en principios ideológicos o morales, terminan subordinadas a conveniencias muy egoístas. Consecuentemente, cuando un cabildo compra a los ediles de oposición para aprobar una calamidad que afectará no sólo al ayuntamiento sino que a todos y cada uno de los habitantes del municipio, habría de cuestionarse si quienes firmaran esta aprobación para endeudar a Vallarta por 450millones, tuvieron una noción matemática de cuál sería la afectación per cápita de una deuda que dividida entre 450mil habitantes, representa el endeudamiento de cada uno de los vallartenses, hombres y mujeres y niños y ancianos, por la cantidad de mil pesos por cabeza más intereses y comisiones bancarias. Y como se duda que los regidores, al margen de partidos, sean tan incultos como para no poder hacer una división aritmética simple, hoy es y seguirá siendo un misterio por qué alebrijes todos estos ediles a excepción de Preciado, aprobaran una solicitud por 450millones sin siquiera contar de antemano con un proyecto para ejercerlos, regalándole al manirroto del aún alcalde la manga ancha para derrocharlos bajo el presunto de que, esta millonada sería “celosamente vigilada” dizque por un magnate gasolinero y un cura pillado con enervantes y un controversial hospedero y alguna otra dudosa persona. A nadie sorprendería quién sabe por qué, que hoy se desconozca el paradero de esta fortuna que Javier Bravo pretende justificar con obras e iniciativas, pagadas con anterioridad con otros recursos que no tienen relación alguna con 450millones esfumados en un rugiente año de Hidalgo. Lo que sí sorprende a todos, es el señalamiento del Pan contra sus propios ediles albocelestes quienes incoherentes olvidaran su postura de regidores de oposición para facilitarle carril a Javier Bravo hacia un estupro generalizado contra los vallartenses, al aprobar esos 450millones de endeudamiento. Quién sabe qué animo adverso y perverso y hasta demencial, haría que esos ediles panístas endosaran semejante iniquidad contra Vallarta. Lo cierto del caso es que, con este tipo de chocarrerías inexplicables se confirma que el Pan tendría a sus peores enemigos en algunos panístas que, en apariencia, sin medir consecuencias olvidan sus preceptos morales para beneficiarse cuando algún priísta les avienta un puñado de maíz para que se entretengan picoteándolo, contentos. Nada sorprendente, cuando lo mismo sucediera con cierta regidora panísta, quien fuera maiceada por el gran Pinocho Gustavo. Apellidada Sahagún o algo así, se descaró valiéndole un pito lo que la opinión pública dijera, cuando ella había jerarquizado su muy egoísta conveniencia, por encima del interés de la comunidad vallartense. Ya con este antecedente, la historia se repetiría a finales del 2008 cuando todos los regidores panístas, salvo la honrosa excepción de Preciado Bayardo, se sumaran al cuestionable proyecto de hipotecar al ayuntamiento vallartense, contra un empréstito bancario por 450millones que despertaría una marejada de malicias. Para colmos y a nueve meses de esta anomalía, ahora resulta que Javier Bravo contaría con el auxilio de un Ricardo René asumiendo una riesgosa vocación de abogado del diablo. Y sería este contador panísta, el que pretendería explicar a su partido del destino de esos volatilizados 450millones. Según Tribuna de la Bahía, el edil dizque incluyó la adquisición de las tierras para el nuevo relleno sanitario en El Colorado, una adquisición inmobiliaria cuyo valor sería tan elástico que podría inflarse hasta ocho veces, a conveniencia de un comprador arreglado ($$$) previamente con los vendedores. Los argumentos de Ricardo René resultan peculiares al emplear expresiones que dan a atisbar un involucramiento con Javier Bravo. La alocución “calmar así las aguas” es más propia para una primera persona en plural, que para aludir a la tercera persona en singular del aún alcalde Javier Bravo. Extraño sonaría también al aludir un programa de luminarias correspondiente a un cacareado paquete de obras con más de medio año de antigüedad, a la solicitud de los 450millones que el propio contador endosara junto con otros regidores a Javier Bravo. ¿Pretenderá este panísta, calmar así las aguas? Lo que sí se confirma es que, un triste y anodino par de años de molicie edilicia resultarían suficientes como para que la oposición olvide su papel moderador de abusos y caiga en la pérdida de brújulas morales, al igual que ya sucediera con la Sahagún, en tiempos del gran Pinocho. No les queda pues, a estos ediles panístas, querer pasar por ingenuos alegando ignorancias, cuando los priístas los saben todo, menos inocentes. Peor cuando esos 450millones son un atronador río para ganancia de pescadores, un torrente vertiginoso de tentaciones donde todos pudieron, en teoría, sacar una buena y jugosa tajada por traicionar a los vallartenses.
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