TECALITLAN, JALISCO, (EL SUR).- A seguir dando
ejemplo de participación y solidaridad durante las actividades que cada uno
realiza durante todo el año, tal como se apreció en la celebración de la fiesta
que se organizó en Tecalitlán para rendirle culto a la Virgen de Guadalupe, fue
el llamado a la feligresía que se reunió al culminar el recorrido de carros
alegóricos.
Como es tradicional, luego del día de la
función, se integró el desfile de los carros alegóricos, donde destacó la
presencia y protección de la Virgen del Tepeyac, en cada una de las actividades
productivas que realiza la comunidad, dejando en claro que el pueblo está
siempre bajo su protección.
Durante el recorrido que comprendió las
principales calles de la localidad, se registró nutrida asistencia de la
comunidad y vecinos de otras poblaciones de la región que se dieron cita para
participar en el cierre de la celebración religiosa.
El trono con la imagen de la Virgen venerada
fue llevada en andas y a su paso recibía la ovación de la ciudadanía así como
cánticos y muestras de agradecimiento por las bendiciones brindadas al pueblo
que le rinde culto.
A su arribo al templo parroquial, la ovación
fue mayor y entre vivas y porras dio inicio la celebración eucarística del
cierre de la fiesta patronal que registró un lleno total.