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| Cámara con rollo |
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| El mejor amigo… del hombre… |
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Alvaro Anguiano Cedano buzon@periodicoelsur.com
Sábado 14 de Julio del 2012
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Desde hace muchísimos siglos, el perro era considerado como un animal
salvaje; aunque poco a poco se fue domesticando, hasta convertirse ahora
en el mejor y el más fiel de los amigos del hombre.
Bueno, este es el tema del comentario, ya que semana, tras semana, en
los reportes policíacos se nos hace saber por medio de boletines e
inclusive vía correos electrónicos, sobre la gran cantidad de personas
que son asaltadas en pleno centro histórico de Zapotlán El Gandodotote;
principalmente en las afueras o en las cercanías de las instituciones
bancarias, sin que hasta el momento se frenen -de parte de la Policía
Municipal- esas acciones ilícitas de los rateros y rateras que abundan
por todos los rumbos de esta mancha urbana.
Se considera que todas esas personas, NO son de esta ciudad, sino que
vienen de otros lugares y han tomado a ésta, como una de las plazas más
fructíferas, en cuestión de hacer dinero en abundancia a lo fácil.
Ante esta alarmante situación de que ya NO se puede salir de un banco
con dinero efectivo, sin que alguien se les acerque y con engaños los
despojen de sus ahorros y a veces con retiros o depósitos de las
empresas donde trabajen, haciéndolo los vivales de la manera más fácil
que ustedes se puedan imaginar, registrándose casos inclusive en que las
victimas invitan a sus victimarios a sus casas o negocios para
entregarles de propia voluntad más dinero, alhajas o cosas de valor…lo
que sin duda resulta increíble.
A causa de estos robos, NO en despoblado, sino en el centro de la
población, se ha pensado en varias ocasiones en que si tenemos que ir a
la plaza principal, habría que hacerlo “armado” es decir con pistola o
cuando menos con un cuchillo de los llamados cebolleros para protegerse
de los rateros y rateras, aunque se tiene que correr el riesgo de que la
Policía los confunda con los vivales, nada más por el hecho de andar
armados y los detengan bajo el cargo de “sospechosos”.
PERO…para NO ser confundidos con algunos de los malvivientes, que ahora
bien pueden recibir el calificativo de “bienvivientes”, lo mejor es no
hacer usos de las armas de pólvora o punzocortantes; lo ideal y más
efectivo es hacerlo acompañado por el mejor amigo del hombre que es el
PERRO y veremos quién o quiénes osan acercarse a las personas, aunque
sea para saludarlas de mano.
Esta precaución, aunque se considere una moda, ha sido tomada por muchas
personas que al transitar por los Portales, por el Jardín o las calles
del Centro Histórico, lo hacen acompañadas de un perrote, un perro o un
perrito, no importando el tamaño, lo que cuenta es que les ladre a
quienes se acerquen a sus amos o amas.
EMPERO… lo malo de estos guardianes de cuatro patas, es que cuando les
llegan las ganas de hacer sus necesidades fisiológicas, NO les importa
el lugar que sea, simplemente lo hacen y punto, para dejar su pestilente
recuerdito que NO faltará quién lo pise y haga su desparramadera de
“popó” por toda la banqueta o también hacen su “pipí” al pie de los
pilares de alguno de los Portales que embellecen la ciudad, pero que al
siguiente día y bajo los rayos solares, apestan a “miados” de crudo.
Ojalá y que las personas que se hacen acompañar por un perro o una perra
que son más bravas -para su protección contra los malandrines- tuviesen
la precaución de cargar unas bolsas de plástico o papel sanitario para
levantar los restos fisiológicos de los canes guardianes…y así todos
seguros y protegidos…OK? Aunque por mi parte, me haría acompañar por un
león o una pantera.
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