De acuerdo a información que se ha podido
recabar, todo hace indicar que todos aquellos trabajadores que por alguna razón
no tuvieron la oportunidad de promover el Amparo Indirecto en contra de la
nueva ley del ISSSTE dentro del plazo que feneció en el mes de mayo de este año
2007 al contabilizarse treinta días hábiles posteriores a la entrada en vigor
de dicha ley; todavía tienen otra oportunidad jurídica para impugnar en la vía
jurisdiccional la inconstitucional nueva ley del ISSSTE.
Lo anterior obedece al hecho de que
conforme a la teoría del derecho en materia de amparo y constitucional, las
leyes se clasifican en autoaplicativas y heteroaplicativas. La Ley de Amparo
establece diferentes plazos y condiciones para poder promover un amparo en
contra de una ley según sea autoaplicativa o heteroaplicativa.
La doctrina jurídica dice que una ley
autoaplicativa es aquella cuyas disposiciones resultan obligatorias desde su
entrada en vigor (obligan al gobernado desde el mismo momento en que entran en
vigor), esto es, que imponen al particular un hacer, dejar de hacer o de dar,
sin que se requiera acto ulterior y concreto de aplicación para que se genere
dicha obligatoriedad.
En otras palabras, la ley autoaplicativa es
aquella que desde su sola vigencia afecta de manera directa al gobernado,
independientemente de que se produzca o no un acto posterior de autoridad que
la aplique de manera concreta.
Por su parte, una ley heteroaplicativa es
aquella cuya obligatoriedad no surge en forma automática con su sola entrada en
vigor, sino que para actualizar el perjuicio se requiere de un acto posterior
que condicione su aplicación.
En este contexto, sin una ley es
autoaplicativa, con la sola entrada en vigor está causando un perjuicio al
gobernado y por ende, el plazo que la Ley de Amparo establece es de 30 días
contados a partir de que entró en vigor esta ley.
Bajo este criterio, fue que el 17 de mayo
de este año 2007 se venció el plazo para que se promoviera el respectivo Amparo
Indirecto en contra de la ley del ISSSTE, ya que se consideró que desde su
entrada en vigor causó perjuicios directos a los trabajadores al estar
nulificando y conculcando muchos de sus derechos adquiridos desde antes de
entrar en vigor esa ley; la sola vigencia de la ley afectaba de manera directa
a millones de trabajadores.
Y son precisamente estos miles de amparos
los que están pendientes de resolver por parte de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ya hemos hablado al respecto en ocasiones anteriores.
Sin embargo, algunos especialistas en la
materia consideran que la nueva Ley del ISSSTE es heteroaplicativa y que por lo
tanto, los agraviados tienen todavía la oportunidad de impugnarla en amparo a
partir del día en que en forma directa se les aplique, y entonces, de
conformidad con el artículo 21 de la Ley de Amparo tendrán 15 días hábiles
posteriores a esa aplicación para presentar su demanda.
Los anteriores argumentos se centran en el
hecho de que si bien esta nueva ley entró en vigor al día siguiente de su publicación
en el Diario Oficial de la Federación, también resulta cierto que conforme a
los artículos transitorios, no entró en vigor en su totalidad al día siguiente
de su publicación, ya que muchos artículos de la anterior continuaron vigentes
y lo estarán hasta el 31 de diciembre de este año 2007.
Y por el contrario, varios artículos de la
nueva ley del ISSSTE no entraron en vigor al día siguiente en que fue publicada
este ley, sino que, acorde a los artículos transitorios, entrarán en vigor
apenas el primero de enero del año 2008.
Básicamente estos artículos se refieren al
pago, monto e integración de las cuotas que deben pagarse al ISSSTE, el
definido Bono ISSSTE; así como la forma de administrar estas cuotas a través de
una Administradora o del llamado PENSIONISSSTE; lo que constituye por un lado
un perjuicio con el nuevo esquema de fijar las cuotas al Instituto y por otro
lado, la privatización del sistema de ahorro para el retiro.
Resulta entonces que al entrar en vigor
estos artículos el día primero de enero de 2008, se causará un perjuicio
directo a los trabajadores porque a partir de ese momento se les aplicarán las
nuevas cuotas que deberán pagar al ISSSTE y que en términos generales resultan
superiores a las que se venían pagando con la ley anterior, resultando así un
perjuicio directo a los agraviados y ese perjuicio tendrá vigencia a partir del
primero de enero de 2008, surgiendo así la oportunidad de defenderse.
Por ello, análisis jurídicos nos llevan a
la conclusión de que quienes no se ampararon en la primera oportunidad, que
corrió del 2 de abril al 17 de mayo de 2007, lo pueden hacer del 2 al 22 de
enero de 2008 al entrar en vigor los artículos 42, 75, 101, 193 y 199 de la
citada nueva ley del ISSSTE, toda vez que el bono eleva los requisitos para el
retiro y solamente se gozará de él si los trabajadores tienen los suficientes
ahorros para contratar los servicios de una institución de seguros privada,
nulificando así retroactivamente el derecho constitucional a una jubilación
integral y solidaria.
En el entendido de que los que ya están
amparados, los que sí promovieron el amparo en la primera oportunidad, no
necesitarán presentar un nuevo amparo contra esos artículos, solo aquellos que
por alguna u otra razón no promovieron el primer amparo y quieran defender sus
derechos sociales que se vulneran con la nueva ley del ISSSTE.
Queda pues en manos de los millones de
trabajadores que siendo afectados con esta nueva ley el aprovechar o no esta
nueva oportunidad que si bien no será para impugnar la ley en su totalidad, sí
lo será para atacar jurisdiccionalmente una de sus partes mas polémicas y
violatorias de los derechos de los asegurados del ISSSTE. Y como se dice, que
al menos por lucha no quede, o, no hay peor lucha que la que no se intenta. Comentarios
y sugerencias al correo electrónico arturferam@hotmail.com